domingo, 9 de septiembre de 2012

Un techo para mi país (2012)

Es la segunda vez que tengo la suerte de poder participar en esta actividad, en el 2011, también pude ir la construcción de escolares de Un Techo para mi país. Mi experiencia el año pasado fue totalmente diferente, no solo pude adquirir una nueva perspectiva de la realidad de mi país, la cual considero más madura, sino realicé actividades distintas. 

Después de haber recolectado los fondos necesarios, fui inscrita junto con aproximadamente 50 compañeros de primer y segundo año de bachillerato para participar de la construcción para escolares de la ONG "Un Techo para mi país". Partimos de nuestro colegio un viernes en la mañana y de allí nos juntamos en otro colegio con todos los escolares que participaría en la actividad. Eramos más de 400 personas, las cuales fuimos divididas en grupos de 50 para ser asignados en un colegio nacional de la zona y de esa forma poder dormir dentro de los salones del colegio en las noches.

Al llegar al asentamiento humano donde construimos casas Asentamiento de Villa María del Triunfo nos dividieron en equipos de 8 personas cada uno con un joven experto (jefe de cuadrilla) con los cuales se tenía  que completar la construcción de una casa. En mi grupo solo eramos 3 mujeres y eran 6 hombres, todos eran muy simpáticos y tenían muchas ganas de trabajar. En lo personal me lleve muy bien con mi equipo y creo que un buen trabajo en equipo es fundamental para lograr buenos resultados.




Nos tocó construirle la casa a la agradable familia Tello. Estaba compuesta por un papa, una mama, un hijo de 15 años, y una hija de 11, además tenían 5 hijos más, pero se habían mudado para vivir independientemente. Mi primera impresión fue que era una familia con ganas de salir adelante y de progresar. El padre nos contó que trabajaba muy duro en una empresa relacionada con servicios de seguridad, y que le gustaba lo que hacía, por otro lado, la mamá, era ama de casa, y se encargaba de darle a su familia la mejor comida, pues era conocida por cocinar muy pero muy rico. Fue así como empezamos a nivelar el piso, lo cual no fue tan complicado como en la construcción anterior. Seguidamente instalamos el piso y lo clavamos junto a las vigas previamente puestas en el suelo.





Debido a que en algunos momentos los hombres se encargaban de el trabajo más difícil tuve oportunidad de ayudar a la señora de la casa en el almuerzo, y además me dio algunos de sus secretos en la cocina. También pasé bastante tiempo con la pequeña Maricielo, la hija menos de la familia Tello. Ella era muy juguetona y le gustaba mucho jugar con la liga y cantar. En la foto a continuación se puede ver un momento donde las demás chicas de mi equipo y yo estábamos jugando a la liga con Maricielo y dos sus amigas.



Realmente me sentí muy cercana a ella, y me dí cuenta de su felicidad por saber que hay personas que se preocupan por ella y que dedicar parte de su tiempo para que ella se divierta. 

Después empezamos el trabajo con las paredes de la casa, ya que es una casa pre-construida de madera teníamos que colocar 6 paredes y fijarlas al piso. Eso fue un poco complicado, pero martillé en muchas oportunidades, y sinceramente, es una actividad que llegó a agradarme mucho, a pesar de no tener tanta fuerza, con un buen método logré un buen trabajo.




A continuación empezamos a trabajar con lo respectivo al techo, colocamos vigas y las fijamos, y después colocamos las calaminas, después entornillamos las ventanas y la puerta, y de esta forma el tercer día de construcción aproximadamente al medio día, habíamos terminado la casa. Cabe guardar como anécdota que, yo le tengo un poco de miedo a las alturas, pero a pesar de eso subí al techo con ayuda de una escalera para poder martillar las vigas.

En un momento cuando había agarrado confianza al estar en el techo, tuve un mal movimiento y estuve a punto de caer de cabeza contra el suelo. Todos se asustaron, y yo mucho más, pero felizmente tuve una rápida reacción y no caí, después de eso tuve más cuidado, y me dí cuenta que ya le había perdido el miedo a estar allí arriba.

Finalmente, preparamos la casa para la gran inauguración, pusimos globos y serpentina por toda la casa, e invitamos a la familia Tello a cortar el listón de inauguración que colgamos en la puerta. La familia estaba muy emocionada, creo que hacía mucho que no sentía una felicidad tan grande y una satisfacción única  de haber tenido la oportunidad de conocer esta familia, haber aprendido mucho de ella, y sobre todo haber podido ayudarla lo más que pude. Tal vez ese fue uno de los recuerdos más bonitos, ver a toda una familia sonriendo y mirando con ojos brillosos una casa, una casa construida como fruto de un arduo trabajo en equipo y los mejores deseos de progreso y esperanza hacia un futuro mejor para la familia Tello.




OBJETIVOS LOGRADOS

- Trabajar en colaboración con otras personas.
- Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades.
- Desarrollar nuevas habilidades.


Para este tipo de actividad, siempre es indispensable el trabajo y la colaboración entre personas al construir la casa, en donde un grupo de personas se convierte en un equipo con el siguiente objetivo; construir la casa en tres días. En mi opinión hubo mucho compromiso con la actividad, ya que me sentí muy identificada con el proyecto, además mostré perseverancia en el sentido que a pesar de que el trabajo de construir no es fácil, y menos para una chica "debilucha" como yo, hice mi mejor esfuerzo y logré resultados tan buenos como mis compañeros con más capacidades. Sin embargo descubrí que hay ciertas habilidades que tengo para martillar, no necesariamente con mucha fuerza, sino con golpes cortantes y dando con el centro del martillo.

Finalmente, he sentido que esta actividad me ayudó a reconocer nuevas realidades de mi país, y además fue una actividad muy diferente a la del año anterior, con excepción que el objetivo es el mismo, pero disfruté de igual manera lograr ambos objetivos, así hayan cambiado las maneras de llegar a ellos.

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